Regresar Volumen 4, Número 19, Enero - Febrero 2026

Número:

  • Vol. 4
  • Num. 19
  • Enero - Febrero

Porcicultura.com

Autores:

autor Óscar Fernando
Huerta Alva

Nacionalidad: Mexicana

Grado académico: Maestría

ISSN-e:

2992-7293

Citar este artículo
Huerta Ã. (2026) Uso de parámetros de producción como alternativa objetiva para evaluar la condición corporal de la cerda y su repercusión en la productividad de la granja. https://pecuarios.com/biblioteca-digital-issn/publicacion/vol-4/num-19/uso-de-parametros-de-produccion-como-alternativa-objetiva-para-evaluar-la-condicion-corporal-de-la-cerda-y-su-repercusion-en-la-productividad-de-la-granja

Uso de parámetros de producción como alternativa objetiva para evaluar la condición corporal de la cerda y su repercusión en la productividad de la granja

La condición corporal de la cerda siempre ha sido un tema a evaluar cuando buscamos una mejora en la productividad de la granja y día a día van tomando más relevancia en el manejo de la granja. La discusión sobre si la cerda tiene que estar más gorda o más flaca, es X o Z condición, pero todo tiene una evaluación subjetiva.


La cerda no debe llegar a la maternidad ni demasiado delgada ni demasiado gorda, ya que en caso contrario se pueden dar problemas en el momento del parto (partos débiles o prematuros), alteraciones en la viabilidad de los lechones al nacimiento y en los días posteriores por el déficit en la producción láctea, disminución en el consumo de alimento, problemas metabólicos en el post-parto, patologías en varios órganos y aparatos (genitales, mamario, locomotor) y el factor poco valorado como son los días de destete a 1er. servicio (incluyendo el % de cerdas cargadas antes de 7 días).


En la valoración utilizamos una escala de 1-5. El estado óptimo está entre 2,5 - 3 y como mínimo el valor debe de ser 2, como se muestra en el siguiente cuadro.

 


Condición corporal 1 (cc1): cerda emaciada, la columna es muy prominente y visible a simple vista.


Condición corporal 2 (cc2): cerda flaca, la pelvis y los huesos de la columna vertebral son visibles y se aprecian fácilmente a la palpación.


Condición corporal 3 (cc3): ideal, la pelvis y los huesos de la columna vertebral no son visibles y se aprecian con dificultad mediante la palpación.


Condición corporal 4 (cc4): cerda gorda, pelvis y los huesos de la columna vertebral sólo se aprecian haciendo gran presión con la palma de la mano. Contorno en forma de tubo.


Condición corporal 5 (cc5): cerda muy gorda, no es posible detectar los huesos de la pelvis o la columna.


El problema que representa esta evaluación es que es totalmente subjetiva y dependerá de la capacitación de una persona, y esta variará entre cada individuo que vea a la cerda, el número de parto de la cerda, la diferencia en genéticas, iluminación de la sala, entre otros factores.


Y si ponemos como referencia una foto en lugar de un esquema, el problema sigue siendo el mismo, la evaluación es subjetiva.

 


Desde hace varias décadas se utiliza el espesor de grasa dorsal como parámetro de medida del estado de reservas corporales, ¿este parámetro se vuelve más objetivo? destinado a medir, mediante ecografía, el espesor de grasa dorsal (mm) en un punto de referencia del dorso de la cerda situando la sonda entre unos 6-7 cm de la línea media por detrás de la última costilla (punto conocido como P2) y eso dependerá también de la capacitación de una persona y esta evaluación puede tener un poco de error al tomar la lectura y también implica una nueva tarea dentro del proceso de gestación y lactancia.

 


Por medio de ecográfia además de la grasa dorsal, se puede medir profundidad de magro, una vez obtenidos los resultados estos deberán ser analizados para obtener un beneficio de ella. Para algunos productores el costo de los instrumentos de medición como el ecógrafo y el medidor de grasa dorsal no son considerados por el aparente alto costo de inversión.


Últimamente el uso de Caliper para evaluar la condición corporal de las cerdas ha tomado fuerza en las granjas y esto genera mucha información más precisa en relación a la evaluación visual que normalmente se hace en granja, le precio es accesible, y con base a los resultados también se deberá generar una tabla de resultados y utilizar esa información para la mejora en la granja.

 


Después de haber generado la información con uno u otro método, así como la implementación como parte del manejo en la granja, el resultado nos lleva a incrementar o reducir el peso de las cerdas para que tengan la mejor condición corporal posible, pero además de generar ahorro en el costo de la alimentación de la cerda y una reducción en la tasa de desechos de las cerdas, entre otros puntos, ¿que más obtenemos?


Consideraciones.


Con base a los resultados obtenidos por el trabajo de Piñeiro et al de enero del 2019, en donde se analizaron el IDC (índice de celo) de 481.288 cubriciones postdestete correspondientes al año 2017 de nuestra base de datos, obtenemos la siguiente distribución:

 


Claramente se observa que 4 y 5 días son los IDC más comunes, con un 48,75 % y un 28,1 % respectivamente. En la siguiente tabla (tabla 1), se muestran los resultados postcubrición de estos dos grupos de cerdas en cuanto a tasa de partos (TP) y prolificidad expresada como nacidos totales (NT) del siguiente parto. Además, también se muestra la composición de cada grupo: su edad media expresada en número de partos medio y el porcentaje de cerdas primerizas contenidas en cada grupo.

 


Según el IDC, se observa una notable diferencia en lo que a la prolificidad se refiere, registrándose mejores valores para un IDC de 4 frente al de 5 días. Por otro lado, se observa que hay un mayor porcentaje de cerdas que vienen de su primera lactación, en el IDC de 5 días que en el de 4, ¿algo esperable desde el punto de vista fisiológico?


Tomando como referencia la información anterior (condición de la cerdas y el trabajo del Dr. Piñeiro) nosotros iniciamos un trabajo hace 106 semanas en una granja de 3,000 cerdas de inventario con un presupuesto de 142 partos por semana, con las siguientes hipótesis:


La reducción de días de destete a 1er. servicio y el porcentaje de cerdas cargadas antes de 7 días influyen directamente en la tasa de parto y en la mejora en el tamaño de camada y se puede considerar como método objetivo para evaluar que la condición corporal del hato es óptima para la granja.


El trabajo consistió en hacer evaluación visual (no se cuenta con caliper ni ecógrafo) y una mejora importante en la alimentación de las cerdas durante la lactancia, misma que se modificaba con base al resultados semanal y mensual de la evaluación de los parámetros mencionados.


No se llevó el conteo estricto por sala del número de cerdas de condición menor a 2.5 en la sala de lactancia, pero se indicó que las cerdas recibieran una mejor alimentación de las cerdas, a lo largo de las semanas se detectaban cada vez menos cerdas de baja condición.


La forma en que se evaluaba era con base a los días de Destete a 1er. servicio y el % de cerdas cargadas en 7 días.


El análisis se hacía por número de parto y se hacían las recomendaciones in situ.


Los resultados se presentan en global (todas las cerdas) y por semana, con la finalidad de mostrar de manera gráfica el avance obtenido.


En la primera gráfica se muestra los Días de Destete a 1er. servicio de las últimas 106 semanas que abarca 2019, 2020 y 2021.

 


Como se puede ver la línea de tendencia de los Días de destete a 1er. servicio va hacia la baja. La reducción de Días de destete a 1er servicio paso de 7.1 días a 5.6 en promedio de grupos de 26 semanas.

 


En el caso del  % hembras destetadas montadas en 7 días, la línea de tendencia marca un mejora importante.


La mejora en el % de hembras destetadas montadas antes de 7 días pasó de 82.60% a 92.80% en promedio de grupos de 26 semanas.


Ya con la información de estos dos parámetros el seguimiento era el de evaluar la mejora en la tasa de parto (fertilidad), pasamos de tener una tasa de parto del 86.59% en las primeras 26 semanas a 93.1% en las últimas 23 semanas.

 


Esta mejora también se dio en el tamaño de la camada, como se muestra en la gráfica siguiente.

 


La mejora fue de 13.59 Lechones Nacidos Totales (LNT) de las primeras 26 semanas a 14.82 LNT siguientes 26 semanas; 14.49 LNT en las penúltimas 26 semanas y finalmente 14.58 LNT en las últimas 23 semanas.


Y en combinación de la mejora de los parámetros antes mencionados se ha logrado una mejora importante en los Destetados/Hembra/Año, que es uno de los parámetros que nosotros podemos controlar.

 


Con el objetivo bien definido y después del trabajo desarrollado los resultados obtenidos en el transcurso de 106 semanas de trabajo, nos permiten considerar que una de las maneras de evaluar la condición corporal de las cerdas en esta granja es además de una evaluación visual el usar como regla estricta la mejora de los días de destete a 1er. servicio y el % de cerdas cargadas en 7 días. Cabe mencionar que el uso de herramientas como el Caliper, medidor de grasa dorsal, ecógrafo son herramientas que bien usadas nos pueden apoyar en la mejorar de la productividad de la granja y no solo como un trabajo adicional en granja.