Carlos Alberto Nacionalidad: Mexicana
Grado académico:
Fátima
Néstor 2992-7293
El estrés es la respuesta biológica a eventos que el individuo percibe como amenaza para su homeostasis, esta comúnmente relacionado con una mayor actividad del eje hipotálamo-pituitario-adrenal (HPA) y la activación del Sistema Simpático Adreno-Medular (Joseph et al., 2017) , la activación del eje HPA da como resultado la liberación de una variedad de péptidos, principalmente hormona liberadora de corticotropina (CRH) y vasopresina desde el hipotálamo; la secreción de CRH estimula la liberación de la hormona adrenocorticótropa (ACTH) y beta-endorfinas (Joseph et al., 2017). La ACTH induce la secreción de corticosteroides de la corteza suprarrenal, provocando también la liberación de progesterona, posiblemente prostaglandina F2α e incluso inhibina α, en donde es permisiva en la respuesta metabólica del estrés haciendo sinérgica su acción como los glucocorticoides estimulan la lipolisis y la gluconeogénesis, actuando de la misma manera, lo que conduce a un aumento del metabolismo que promueve la capacidad de afrontar el estrés; la activación del Sistema Nervioso Simpático (SNS) y la medula suprarrenal provocan la liberación de catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) en el torrente sanguíneo, lo que ocasiona aumento en el suministro de glucosa, al acelerar la degradación del glucógeno hepático (Acosta, 1996).
El estrés prolongado o crónico suele dar lugar a la inhibición de la reproducción, mientras que los efectos del estrés transitorio o agudo en ciertos casos son estimulantes (por ejemplo, anestro). El efecto del estrés sobre la reproducción dependerá de la duración del evento estresante, la predisposición genética y el tipo de estrés al que este sometido el cerdo (Behrens et al., 1993). El estrés por calor es uno de los mayores impedimentos para la producción animal eficiente, en México es escasa la información sobre dicho tema, tan solo en la industria ganadera de los EUA se estima que las pérdidas económicas anuales asociadas con el estrés por calor se acercan a los $1,500 millones de USD para los productos lácteos y a los $1,000 millones en el caso de la industria porcina (Key et al., 2014). Por tal motivo determinar el efecto del estrés por calor sobre las características reproductivas en cerdos es de importancia para aportar nueva información respecto al tema.
La producción de carne de cerdo puede llevarse a cabo en casi cualquier parte del mundo y con todas las condiciones climáticas; sin embargo, se debe tener especial cuidado cuando son producidos en climas extremosos que pueden ser de frio o de calor. Los cerdos son animales homeotermos y su consumo de alimento está influenciado por el ambiente en el cual están siendo criados (Fonseca et al., 2015). Sin importar la etapa productiva, al exponerse a temperaturas por arriba de su punto de confort, genera un déficit en su crecimiento y por lo tanto una pérdida económica por parte del porcicultor. Durante el primer tercio de gestación, las cerdas son especialmente susceptibles al estrés calórico, impactando seriamente a la tasa de concepción y reducción en el tamaño de la camada, debido a que en estas condiciones hay reducción en la concentración de progesterona circulante entre los 13 y 19 días de preñez, además de un efecto luteínico hasta el día 25 de gestación. Por otro lado, el estrés calórico puede causar una reducción en el tejido embrionario produciendo perdidas embrionarias (Falceto et al., 2014). En México, la porcicultura es una fuente de ingresos y generadora de empleos; hoy las granjas tienen instalaciones modernas que garantizan las mejores condiciones para nuestros animales: higiénicas, alimentarias y de confortabilidad, todos los aspectos, como los espacios y superficies idóneos, las condiciones de ruido, temperatura o luz, entre otras, están rigurosamente establecidos por normativa (Vieites, 2011).
Los cerdos se mantienen en el interior y dependen por completo del hombre para satisfacer las necesidades básicas tales como alimento y agua, etc. El tipo de instalación está supeditado al entorno, las condiciones climáticas y el sistema de manejo (Bello, 2000). Donde el objetivo primario de la explotación sea el máximo rendimiento a bajo costo por animal presente, lógicamente este sistema de explotación posee normas como infraestructura altamente tecnificada. Algunas ventajas son:
• Sistema semi-intensivo.
Los cerdos viven al aire libre con un poco de sombra, pero pueden depender por completo del hombre para satisfacer las necesidades básicas tales como alimentación y agua (Bello, 2000). Algunas de las ventajas:
Los cerdos bajo este sistema están integrados en el medio natural, permaneciendo libres en todas sus etapas de vida. (Bello, 2000). Es bueno solo con fines en la economía familiar campesina o cuando se dispone de grandes extensiones de tierra que tengan forrajes, frutas y tubérculos naturales, donde los cerdos puedan alimentarse fácilmente y a bajo costo, contando con ventajas como:
Los animales homeotermos son capaces de vivir en diferentes condiciones medioambientales, manteniendo la temperatura corporal dentro de un rango gracias al calor metabólico que producen, cuando el animal mantiene constante su temperatura corporal sin utilizar energía extra, se dice que está en “zona termoneutral” que se define como el rango de temperatura ambiental en el que los animales no necesitan ajustar la ganancia o pérdida de calor metabólico (Renaudeau et al., 2012). El estrés por calor (EC) compromete parámetros reproductivos y de crecimiento. Los cerdos sometidos a estrés por calor reducen el consumo voluntario y modifican su metabolismo energético provocando la reducción en la ganancia diaria de peso y un incremento en la acumulación de grasa subcutánea (Liu F et al., 2022).
En la cerda provoca un balance energético negativo afectando su desempeño reproductivo al incrementar el intervalo celo posdestete, disminuir la tasa de gestación, tasa de partos y tamaño y peso de la camada al nacimiento y al destete, muchas de las consecuencias negativas del EC parecen estar mediadas por la hiperpermeabilidad de la barrera intestinal, provocando cambios fisiológicos como el reparto de nutrientes hacia un sistema inmunológico activado y efectos adversos en los ovarios a través de la señalización elevada de endotoxinas e insulina, que resultan en fallas en la función reproductiva de la cerda (Liu F et al., 2022). Los cerdos carecen de glándulas sudoríparas funcionales, por lo que no tienen una forma eficiente para mantenerse ellos mismos frescos. Estos animales también tienen pulmones relativamente pequeños para el tamaño de su cuerpo, lo que les dificulta eliminar el exceso de calor interno a través de la respiración (Liu F et al., 2022). Algunos síntomas del estrés calórico son:
En lo relativo a las cerdas gestantes, se ha demostrado que el estrés por calor implica una bajada en el peso al nacimiento de los lechones, una disminución de la ganancia media diaria y una alteración en la eficiencia reproductiva en el siguiente ciclo (Johnson et al., 2020). Posteriormente, en el momento del parto, veremos temperaturas rectales más elevadas y una mayor frecuencia respiratoria, alterando el bienestar de la cerda, la disminución en la ingesta de pienso, junto con la consiguiente bajada en la producción de leche, implica un incremento de mortalidad en la fase de lactación y una bajada de crecimiento de los lechones, que se destetarán en pesos subóptimos, implicando una bajada de viabilidad en las siguientes fases.
La presente investigación está dirigida a la interpretación y al análisis de los distintos efectos del clima sobre algunos parámetros productivos y reproductivos de la cerda. El estrés por calor en cerdos es uno de los problemas más recurrentes de la porcicultura, ya que posee mecanismos de eliminación de calor muy limitados, aunque tienen un umbral de termotolerancia muy amplio, y en distintas situaciones es perjudicial. Las soluciones técnicas requieren de inversiones grandes de capital y tiempo, ejemplo de ello es la construcción de instalaciones refrigeradas, un mejor enfoque nutricional, entre otros. Con base a esto, la investigación de dicho proyecto se basa en evaluar las posibilidades de que el estrés por calor influya en los distintos parámetros evaluados, dando un enfoque en él, a partir de la implementación del ITH y comprobar su potencial aplicación.
Determinar el efecto del estrés por calor sobre los parámetros productivos y reproductivos más importantes en cerdas reproductoras.
A. Analizar las condiciones climáticas y el nivel de estrés por calor del área de estudio mediante el cálculo del ITH.
B. Evaluar los parámetros productivos y reproductivos en cerdas reproductoras.
C. Determinar el efecto del estrés por calor basado en el ITH sobre las características especifica de las cerdas reproductoras.
Animales:
Se utilizó la información estadística de hembras del área de gestación de una granja porcina de ciclo completo, ubicada en el valle de Tehuacán, localizado en la parte sureste del Estado de Puebla, sus coordenadas geográficas son los paralelos 18º22'06'' y 18º36'12'' de longitud norte, y los meridianos 97º15'24" y 97º37'24" de longitud occidental. Sus colindancias son al Norte con Tepanco de López, Santiago Miahuatlán, Nicolás Bravo y Vicente Guerrero, al Este con Vicente Guerrero, San Antonio Cañada y Ajalpan, al Sur con San Gabriel Chilac, Zapotitlán y Altepexi y al Oeste con Zapotitlán, San Martín Atexcal, Juan N. Méndez y Tepango de López .Su clima es Templado, temperatura media anual entre 12°C y 18°C, temperatura del 22% mes más frío entre -3°C y 18°C y temperatura del mes más caliente bajo 22°C, subhúmedo, precipitación anual de 200 a 1,800 mm y precipitación en el mes más seco de 0 a 40 mm; lluvias de verano del 5% al 10.2% anual (Comité Estatal de Información Estadística y Geográfica del Estado de Puebla, 2015).
Se analizaron datos a partir del año 2016 y, hasta el año 2023, dividiéndolos por estaciones, es decir primavera (marzo-junio), verano (junio-septiembre), otoño (septiembre-diciembre), e invierno (diciembre-marzo). Los animales se encuentran estabulados en jaulas, existe de igual forma un área especial para las cerdas primerizas llamada área de cuarentena, en donde se encuentran en amplios corrales con alimento y agua a libre acceso. La dieta de las cerdas en el área de gestación consiste en un alimento balanceado (con 18% de calcio y 14% de proteína), en cerdas multíparas es de (21% de calcio y 16% de proteína). Se utilizó solamente la información reproductiva de las hembras (estro en primerizas, repetidoras y atrasadas, destetadas, días abiertos, fertilidad, mortinatos, momias, partos, promedio de lechones nacidos totales). La base de datos se trabajará en una hoja de cálculo de Excel y mediante fórmulas, se calcularán los parámetros reproductivos.
Índice de Temperatura Humedad:
Los valores de temperatura y humedad relativa se obtuvieron del servicio meteorológico nacional. El índice de temperatura y humedad (ITH) de Ingraham et al., 1971, se calculará como: THI = [0.8 x temperatura ambiente] + [(%HR/100) x (temperatura ambiente – 14.4)] + 46.4 (Mader et al., 2006).
Utilizando de igual forma los rangos de ITH (Normal ITH <74; Alerta 75 a 79; Peligro 79 a 84; y Emergencia >84).
Análisis estadístico:
Los datos se analizaron mediante el programa R for Statistical Computer v 3.5, mediante un análisis de correlación de Pearson y un análisis de regresión lineal para determinar que variables reproductivas y productivas presentan relación con el ITH.
En el sitio donde se realizó el estudio, los índices de temperatura humedad (ITH) más altos oscilaron entre los meses de mayo a julio para la mayoría de los años (entre 2016 y 2023) presentándose un mayor ITH para 2018 por arriba de 72, según lo establecido por el Livestock Weather Safety Index, los valores óptimos de producción se mantienen adecuados con un ITH por debajo de 72, no fue el caso para nuestra población de estudio, ya que el promedio general oscila en 65.12 lo cual no genera cambios notorios en la producción. En la figura 1 se muestran los índices de temperatura humedad mensual promedio de los 8 años de evaluación de datos. Según Mader et al., (2006) los cerdos expuestos a un rango superior a 72 les genera estados de emergencia por lo que en nuestro caso los animales solo durante un periodo presentaron valores mayores a 72, pero no hubo afección productivas o reproductivas. El aumento de las temperaturas ambientales se sabe afecta de manera negativa a los animales (Chauhan et al., 2014), en algunos casos estas pueden ser mortales, sin embargo, no es hasta que se combina con la alta humedad relativa cuando contribuyen a elevar la sensación térmica (Parsons, 2007) y aumenta significativamente el daño. Las condiciones de temperatura y la humedad elevadas principalmente en el verano involucran un mayor riesgo de que los cerdos sean afectados por estrés calórico y esta tendencia se nota claramente en el verano, véase en la figura 1.

En el cuadro 1 se presenta la información relacionada con los parámetros productivos y reproductivos promedio de los ocho años de evaluación, cabe mencionar que no se encontraron diferencias estadísticas significativas entre años ni meses, por lo que se presentan los resultados de manera general, esto corrobora en gran parte el manejo homogéneo que reciben los animales durante su vida productiva.

La granja de donde se recolectaron los datos productivos y reproductivos del estudio presenta un buen manejo en general. Sin embargo, mediante el análisis de correlación podemos determinar que se afectan de manera principal tres variables (promedio de días abiertos, peso al nacimiento y el porcentaje de abortos) cuando el índice de temperatura humedad aumenta, las modificaciones en este sentido son benéficas para la producción y la reproducción ya que con cada unidad de aumento en el ITH el promedio de días abiertos y porcentaje disminuye (-0.5 días y -0.37 %, respectivamente), mientras que el promedio de peso al nacimiento aumenta 0.26 kilogramos, esto lo podemos ver a detalle en la figura 2. El estrés por calor puede provocar una reducción del consumo de alimento, una alteración del metabolismo y una disminución del crecimiento en los cerdos (Renaudeau et al., 2012; Romo et al., 2022), esto ocasiona que se comprometa la función inmune, haciéndolos más susceptibles a enfermedades (Johnson et al., 2020).

Un aspecto importante es el impacto del estrés calórico sobre el rendimiento reproductivo de los cerdos. Se ha demostrado que el estrés por calor puede provocar una disminución de la fertilidad y la eficiencia reproductiva tanto en machos como en hembras (Cintra et al., 2006), nuestros resultados muestran que la fertilidad no se ve afectada por las fluctuaciones del ITH. Estos hallazgos resaltan el impacto multifactorial del estrés por calor en los cerdos y favorece a enfatizar la importancia de implementar estrategias de manejo adecuadas para mitigar sus efectos.
Debido a los cambios en las condiciones climáticas se esperaba alteraciones negativas en los parámetros tanto productivos como reproductivos de los animales evaluados, sin embargo, hay algunos factores que favorecen esta interacción con el medio ambiente, en primer lugar, la termotolerancia de los cerdos que algunas otras especies no poseen y por otro lado los manejos adecuados que hacen que estos cambios afecten mínimamente a los animales.