Regresar Volumen 3, Número 17, Septiembre - Octubre 2025

Número:

  • Vol. 3
  • Num. 17
  • Septiembre - Octubre

Porcicultura.com

Autores:

autor Omar
Olvera de la Cruz

Nacionalidad: Mexicana

Grado académico: Médico Veterinario Zootecnista

autor Gerardo
Ramírez Hernández
autor Roberto Gustavo
Martínez Gamba

ISSN-e:

2992-7293

Citar este artículo
Olvera O., Ramírez G., Martínez R., (2025) Identificación y cuantificación de factores asociados a la presentación de un intervalo de destete a primer servicio de 4 a 7 días en cerdas de primer parto. https://pecuarios.com/biblioteca-digital-issn/publicacion/vol-3/num-17/identificacion-y-cuantificacion-de-factores-asociados-a-la-presentacion-de-un-intervalo-de-destete-a-primer-servicio-de-4-a-7-dias-en-cerdas-de-primer-parto

Identificación y cuantificación de factores asociados a la presentación de un intervalo de destete a primer servicio de 4 a 7 días en cerdas de primer parto

Introducción


Uno de los indicadores clave para monitorear el rendimiento y la eficiencia reproductiva de una granja porcina es el número de partos por hembra por año (PHA), del cual derivan otras medidas de rendimiento y rentabilidad.1–3 El factor que mayor influencia tiene en este tipo de indicadores es el número de días no productivos (DNP), ya que su reducción es reconocida como la mejor forma de incrementar la productividad y rentabilidad de una piara; menos DNP significan más PHA.3 Se ha estimado que un DNP cuesta alrededor de 2.25 USD por cerda, por lo que su impacto económico puede ser considerable.3–5  Además, estos días, en los que la cerda no está gestando ni lactando, están estrechamente relacionados con su fertilidad.3 


El intervalo de destete al primer servicio (IDS) es un periodo no productivo de alto impacto en la cantidad de DNP que puede acumular una cerda o una piara, ya que se estima que representa aproximadamente el 30% de estos días.3,4,6 De forma general, un IDS menor o igual a 7 días refiere una actividad hormonal favorable para el desempeño reproductivo de las cerdas, ya que se ha asociado con mejores tasas de parto y tamaños de camada superiores, en comparación con las cerdas que tienen IDS prolongados; sin embargo, diversos autores han señalado una productividad superior en aquellas cerdas con IDS entre 4 y 7 días, independientemente del parto en el que se mida.1,6–8 Además, el alargamiento del IDS incrementa las posibilidades de retiro en cualquiera de las paridades e incrementa el intervalo de sacrificio, lo cual aumenta los DNP.9
 

El IDS es controlado por secreciones hormonales y está influenciado por diversos factores fisiológicos y zootécnicos, como la duración de la lactancia, la nutrición y la paridad.7 Aunque se ha informado de la baja repetibilidad del IDS entre los diferentes partos de una cerda, el monitoreo de los DNP por paridad se ha reportado como una buena herramienta para aumentar la productividad de las piaras.2,7 Esto, apoyado por el hecho de que el IDS en el primer parto se ha considerado como un predictor fehaciente del rendimiento futuro de las cerdas y de su productividad de por vida, demuestra la relevancia de conocer y cuantificar el efecto de distintos factores asociados a la presentación de dicho intervalo; además, existe poca información sobre el efecto de estos factores en la probabilidad de que las cerdas tengan un IDS determinado.1,6,7 El objetivo de este trabajo fue identificar y cuantificar factores asociados a la presentación de un IDS de 4 a 7 días en el primer parto en cerdas de una granja porcina comercial.
 

Métodos


Diseño del estudio, datos y criterios de exclusión


El trabajo se diseñó como un estudio retrospectivo, utilizando los registros de servicios y partos, desde el ingreso hasta el retiro, de 9 546 cerdas removidas entre 2017 y 2021 en una granja porcina comercial; dichos registros fueron extraídos del programa de gestión utilizado por la misma. Se realizó una edición de los datos con la finalidad de asegurar valores dentro de los rangos fisiológicos, de eliminar errores de captura u omisiones de registro de la información.10,11 Además, se excluyeron los registros de cerdas con edades a primer servicio menores a 160 días o mayores a 400 días,12 con más de 60 días de intervalo de destete a primer servicio en el primer parto,6,11 con cero o más de 31 lechones nacidos totales (LNT),6 con cero lechones destetados (LD),6 con una gestación menor a 104 días o mayor a 126 días,11 y con una lactancia menor a 9 días o superior a 41 días.6 Con esto, el conjunto de datos final contempló los registros de 7 418 cerdas que tuvieron un IDS al primer parto.
 

Categorías


Como variable respuesta, las cerdas se clasificaron de forma dicotómica de acuerdo con su presentación del IDS en el primer parto: cuando lo presentaron entre 4 y 7 días (IDS1A), y cuando no lo hicieron (IDS1B; es decir, cuando este intervalo fue antes de los tres días o después de los siete días postdestete). Esta categorización se realizó con base en un trabajo previo donde se informó que las cerdas con un IDS de 4 a 7 días en la primera paridad demostraban una productividad de por vida superior, por lo que el interés se centró en los factores asociados a este rango.8 También, las cerdas se categorizaron con base en su edad a primer servicio mediante la metodología de estratificación óptima de Dalenius y Hodges (1959),13 para reducir la varianza de la media en cada estrato o grupo formado; con esto, se formaron tres grupos: cerdas cuya edad a primer servicio fue menor o igual a 197 días, cerdas con edad a primer servicio entre los 198 y 235 días, y cerdas servidas por primera vez a los 236 días o superior. Además, la temporalidad de un año se categorizó trimestralmente: enero-marzo, abril-junio, julio-septiembre y octubre-diciembre.6,11 
 

Análisis estadísticos


Los análisis se realizaron con el software IBM SPSS® Statistics 27. Se utilizaron estadísticas descriptivas para exponer el desempeño general de las cerdas. Se creó un modelo de regresión logística binaria para determinar y cuantificar factores o variables que pudieran influir en la probabilidad de que una cerda en su primer parto tuviera un IDS1A. En primera instancia, mediante un método hacia atrás de Wald con el procedimiento LOGISTIC REGRESSION, se utilizó un modelo saturado que contempló las siguientes variables: año de nacimiento, temporada de nacimiento, edad a primer servicio, temporada de primer servicio, inseminaciones por servicio, temporada de parto, número de LNT, si tuvo o no adopciones, número de lechones muertos en la lactancia, largo de la lactación y número de LD; todas referidas a la primera paridad de las cerdas. Con dicho procedimiento, se depuraron aquellas variables que no aportaban un efecto significativo a la repuesta, dejando las que si lo demostraban.14 En segunda instancia, después de discriminar aquellas variables que no influían en la respuesta, mediante el método introducir y con el procedimiento GENLIN, se aplicó el modelo ajustado final, que incluyó los efectos de la temporada de primer servicio, la edad a primer servicio, el largo de la lactación, el número de LD y la interacción entre el largo de la lactación y el número de LD. La evaluación del ajuste del modelo se realizó mediante las pruebas de Hosmer y Lemeshow y la prueba de Ómnibus.14 Para todos los análisis, el nivel de significancia se estipuló en 0.05.
 

Resultados y discusión


Las estadísticas descriptivas del desempeño reproductivo general, de por vida y en el primer parto se muestran en el cuadro 1. La proporción de cerdas IDS1A fue de 78.9%, lo cual está en concordancia con otros autores.6 Hubo una mayor frecuencia de cerdas IDS1A cuando recibieron su primer servicio durante las temporadas de julio a septiembre (39.1%) y de octubre a diciembre (34.9%), que cuando lo recibieron entre enero a marzo (15.1%) y abril a junio (10.9%). Del 21.1% de cerdas IDS1B, para las mismas temporadas, estas proporciones fueron de 38.3%, 29.5%, 19.3% y 12.9%, respectivamente. Por otra parte, las frecuencias de cerdas IDS1A fueron mayores para aquellas con una edad a primer servicio de 198 a 235 días (65.4%), en comparación con las que lo recibieron posterior a los 235 días (25.4%) o antes de los 198 días (9.2%). Respecto a la duración de la lactancia en la primera paridad, las medias y desviaciones estándar para las cerdas IDS1A y para las IDS1B fueron 22.9±2.1 días y 23.4±2.1 días, respectivamente; con relación al número de LD en el primer parto, fueron 12.6±2.4 para cerdas IDS1A y 12.5±2.4 lechones para las cerdas IDS1B.

 

 

Los resultados del modelo de regresión logística binaria empleado se muestran en el cuadro 2, donde se observan las variables y sus categorías que demostraron una asociación significativa, así como el sentido de su asociación con la probabilidad de tener IDS1A, representado por los coeficientes y los odds ratio; además, también se presenta el nivel de significancia obtenido en cada factor. En la figura 1, se muestran las probabilidades predichas por el modelo de tener un IDS1A, de acuerdo con las variables numéricas analizadas.


De acuerdo con dichos resultados, el hecho de que una cerda recibiera su primer servicio entre los meses de enero a junio redujo las posibilidades de que presentara un IDS1A, en comparación con las cerdas servidas entre octubre y diciembre (cuadro 2; P<0.01). El factor climático puede tener una gran influencia en el IDS, se ha reportado que aproximadamente el 90% de las cerdas son servidas dentro de los primeros siete días postdestete durante las estaciones más frías del año, mientras que esta proporción puede reducirse hasta el 70% durante las calurosas; además, esta influencia climática es mayor en las cerdas primíparas que en las cerdas multíparas, lo que podría explicar los resultados del modelo.15,16 Las cerdas servidas por primera vez en los primeros seis meses del año tendrían su primera lactancia durante los meses más calurosos, lo cual podría reducir su consumo voluntario de alimento y empobrecer su condición corporal, además de impactar negativamente su perfil hormonal; este escenario retrasaría la  presentación de un celo posterior al destete y, en consecuencia, incrementaría el IDS, probablemente más allá de los 7 días, aumentando sus posibilidades de retiro.9,17
 

Por otra parte, una edad a primer servicio menor a los 236 días disminuyó casi a la mitad las posibilidades de presentar un IDS1A, en comparación con las cerdas servidas a una edad tardía (cuadro 2; P<0.01); por ejemplo, las cerdas con una edad a primer servicio de 236 días tuvieron más del 80% de probabilidad de presentar dicho IDS, mientras que las servidas a los 176 días de edad tuvieron cerca del 70% de probabilidad (figura 1c). Una edad temprana al primer servicio puede suponer un espesor de la grasa dorsal más bajo en comparación con las cerdas servidas a edades superiores, lo cual puede tener consecuencias negativas durante su primera lactancia, más aún si se considera su inmadurez corporal y reducido consumo de alimento, factores primarios para un alargamiento del IDS.6,18 Sin embargo, aunque un primer servicio tardío pueda tener efectos benéficos sobre los primeros dos partos de la cerda, es importante mencionar que es un factor relacionado con la presentación de fallas reproductivas y está asociado con una menor longevidad, por lo que la gestión del primer servicio en las cerdas debe considerar su desempeño más allá del primer parto.19,20 


De forma independiente, una mayor duración de la lactancia y un mayor número de LD, se asociaron con mayores probabilidades de tener un IDA1A (cuadro 2; P<0.05), lo cual coincidió parcialmente con lo reportado en granjas españolas y japonesas.6,7 En estos estudios,6,7 un mayor número de LD al primer parto se relacionó con un incremento del IDS; sin embargo, en el presente trabajo, las probabilidades de que las cerdas de primera paridad tuvieran un IDS1A no varió sustancialmente entre los 10 y 22 LD (figura 1b). Un número escaso de lechones mantenidos por la cerda durante la lactancia puede provocar el cese de la producción láctea y un retorno al estro demasiado corto, generalmente menor a tres días después del destete, lo cual reduciría las probabilidades de tener un servicio después de los cuatro días postdestete.15 Esto se ve apoyado con los resultados del modelo, los cuales refirieron un decremento porcentual importante en las probabilidades de tener un IDS1A cuando se destetaban menos de ocho lechones (figura 1b).


Respecto a la duración de la lactancia, como ejemplo en este trabajo, su incremento de 21 a 29 días aumentó la probabilidad de tener un IDS1A aproximadamente un 10.0% (figura 1a). Una lactancia más larga puede favorecer el consumo de alimento por parte de las cerdas y evitar una pérdida excesiva de la condición corporal, lo cual puede acortar el retorno al próximo celo.15 Por el contrario, las lactancias cortas están asociadas a concentraciones deficientes de hormona luteinizante, lo cual podría alargar el retorno a estro; además, un IDS prolongado está relacionado con una duración más corta del celo y una menor duración del intervalo entre el destete y la ovulación, predisponiendo a la cerda a presentar problemas reproductivos.1,4 


Sin embargo, la interacción entre el largo de la lactación y el número de LD demostró una reducción en las posibilidades de presentar un IDS1A (cuadro 2; P<0.01); es decir, cuando aumentaron los días de lactancia y el número de LD de forma conjunta, las probabilidades para dicho IDS disminuyeron (figura 1d). Una práctica para reducir el efecto de la hiperprolificidad es la utilización de cerdas nodrizas, las cuales no reducen su longevidad y eficiencia, sin embargo, su uso aumenta el IDS; por ello, es  recomendable promover altos consumos de alimento durante la  lactancia para satisfacer las demandas nutricionales exigidas por cerdas con lactancias más largas al promedio y con un número elevado de lechones lactantes, de forma que pueda reducirse el impacto negativo de esta interacción en la fertilidad posterior de las cerdas.1,6 La ingesta insuficiente de alimento durante la lactancia y un control inadecuado de la condición corporal durante la primera gestación son reconocidos como factores que pueden impactar de forma significativa el IDS en cerdas de primera paridad.6,21 

 

 

Conclusiones


El presente trabajo permitió identificar cinco factores asociados a la presentación de un IDS óptimo, de 4 a 7 días, así como cuantificar sus probabilidades de presentación cuando dichos factores se expusieron en diferentes niveles. Se encontró que la probabilidad de que las cerdas de primer parto tuvieran un IDS de 4-7 días se asociaba con recibir el primer servicio durante los últimos meses del año, tener una edad a primer servicio posterior a los 236 días, una mayor duración de la lactancia y un mayor número de LD, de manera independiente. Por el contrario, el incremento conjunto de la duración de la lactancia y del número de LD redujo las probabilidades de presentación de dicho IDS. Conocer diferentes factores asociados a un IDS óptimo puede favorecer la planeación e implementación de medidas zootécnicas que incrementen su porcentaje de presentación. 

 


 

Referencias
 

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