José María Nacionalidad:
Grado académico:
A.
B 2992-7293
Una granja de ciclo completo de 900 hembras, ubicada al poniente del estado de Jalisco, se infectó por el VPRRS en septiembre del año 2023 presentando un aumento en el número de hembras repetidoras de estro, reduciendo la tasa de parición al 80% (87% 2022), y en el área del destete un incremento en la mortalidad, entre las semanas 7 y 10 de edad llegando hasta un 57%, principalmente por neumonías con complicaciones por agentes etiológicos secundarios de origen bacteriano y viral, afectando gravemente la rentabilidad. Teníamos que detener la mortalidad ya que se tomaría la decisión de cerrar la granja. En el municipio donde se encuentra la granja se cuenta con una población aproximada de 10,000 cerdos los cuales todos se infectaron ya que en la asociación local de porcicultores así lo comentaron. La granja en donde se desarrolló este trabajo cuenta con el 90% de la población porcina del municipio y que durante 33 años permaneció negativa de la enfermedad por el VPRRS. El diagnóstico presuntivo y definitivo fueron fundamentales para generar la estrategia correctiva, implementando el uso de una vacuna nueva en el mercado, activa naturalmente apatógena de VPRRS basada en la cepa G16X.
Previamente al brote del VPRRS, en la última semana de enero del 2023 se infectó de DEP, y actualmente se tienen casos aislados, al mismo tiempo problemas de Micotoxicosis (Aflatoxina y Fumonisina) corroborado con ELISA, Pruebas de funcionamiento hepático, renal y biometría hemática.
Para poder realizar la vacunación para el control del VPRRS, tuvimos que corroborar que los lechones estuvieran negativos no virémicas en la primera semana de edad, por lo que se realizaron pruebas de PCR de cordones umbilicales de recién nacidos, a la vez se efectuaron pruebas serológicas de ELISA. Los resultados de PCRq fueron negativos, indicativo de que podíamos vacunar a los lechones antes del desafío con el virus de campo ya que en la semana 7 de edad estaban los signos clínicos por la presencia del VPRRS.

En la Grafica 2, se muestra la mortalidad en el año 2022 y el % siendo una granja sana, antes de la infección por el VPRRS, pero en septiembre del año 2023 se infectó por este virus.
Granja de 900 hembras y su progenie. Previo al inicio de la evaluación se realizaron pruebas diagnósticas para VPRRS en hembras y lechones, incluyendo el diagnóstico (Dx) clínico, a la necropsia y de laboratorio, (histopatológico, ELISA IDEXX y PCRq, mediante pools de sueros y logrando confirmar la presencia del VPRRS. El Dx definitivo fue fundamental para generar la estrategia correctiva, con un programa de vacunación soportado con la vacuna activa naturalmente apatogena del VPRRS, cepa G16X, nueva en el mercado. El 5 de enero del 2024 se vacunó al primer lote de lechones del 3er a 5º día de edad por vía intranasal (IN 2 mL) y el 9 y 10 de enero del mismo año se a todo el pie de cría en sábana IM 2mL, el cual se revacunará cada 4 meses. Se identificaron 15 hembras y 12 lechones con arete y se les realizó un seguimiento longitudinal cada 2 semanas en lechones y cada 4 semanas en hembras mediante las pruebas de ELISA, PCRq contra el VPRRS, y a muestras positivas pruebas de secuenciación del ORF 5 y cálculo del RFLP in silico.
En el cuadro 1, a los 3 días de edad 7 de los 12 lechones aretados fueron negativos con la prueba de ELISA contra VPRRS y 5 lechones resultaron positivos debido a la inmunidad pasiva vía calostro y a la semana 2 y 5 de edad se evidenció que los cerdos vacunados desarrollaron una respuesta inmune post aplicación de la vacuna.

En el cuadro 2, a la semana 2 y 5 de edad post vacunación se ven los resultados de la prueba de PCRq contra VPRRS detectando la presencia del virus de la vacuna mediante la secuenciación del ORF 5 y calculando el RFLP 1-6-2 (in silico).

Los 4 pools (de 3 lechones cada uno) con 3 días de edad fueron negativos al VPRRS por PCRq, indicativo para proceder a vacunar. Si hubiesen salido positivos por PCRq no sería factible aplicar la vacuna.

En la 7ª semana de edad se detectó la presencia del virus de campo linaje L1A RFLP 1-5-4, con una homología genética del 87.4% hacia la cepa vacunal 1-6-2; pero en la semana 9 de edad se detectó la presencia de otro virus de campo linaje L1A RFLP 1-7-4 (In Silico, Lab. DCV).
Los lechones vacunados pasaron la etapa de desafío, ante ambos virus de campo a las 7 semanas después de vacunarse sin evidencias clínicas.

En el Cuadro 4, el pie de cría, a las 8 semanas post vacunación el 100% seroconvirtio contra el VPRRS y a las 12 semanas se registró un 94% de seropositividad. Todos Los PCRq contra el VPRRS resultaron negativos en el pie de cría.


Se decidió aplicar el refuerzo de la vacuna a los 4 meses después de la primera vacunación, debido a que no hay riesgos por la pequeña población porcina del municipio y por no observar signos clínicos.
La ELISA de PRRS de las hembras muestran una positividad del 93% después de la segunda aplicación en sabana y un aumento en los valores S/P, indicativo de una respuesta efectiva a la vacunación y no se detectó el virus de campo por PRCq en ningún muestreo en las hembras.

1. La vacuna con la cepa G16X fue inocua sin efectos negativos post vacunación en lechones y hembras.
2. La Vacuna genero respuesta inmune capaz de conferir protección cruzada contra las variantes de campo RFLP 1-5-4 heteróloga en un 12.5% así como de la cepa RFLP 1-7-4.
3. La vacuna genero protección, reduciendo la signología clínica sugestiva al VPRRS, así como de la mortalidad en el destete y de la engorda.
4. Otros parámetros han ido mejorando a través de los días, como consumo de alimento y peso entre otros.
5. La edad al mercado regreso a los 168 días y a los 115 kilogramos de peso promedio (con el VPRRS se incrementó a 200 días).
6. Con el uso de la vacuna cepa G16X y por la distancia en kilómetros de las zonas de alta población porcina, podrá ser factible en un futuro erradicar la enfermedad por el VPRRS en el municipio.
Zimmerman, J. et al (2012). Diseases of Swine 10th edition (31): 461-486. 22oC